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RPWL

The RPWL Experience
I N S I D E  O U T



NEAL MORSE

Lifeline
R A D I A N T



PINEAPPLE THIEF

Tightly Unwound
K S C O P E



STEVE WILSON

Insurgentes
K S C O P E

The RPWL Experience es la cuarta producción del grupo alemán RPWL si no contamos discos en vivo, rarezas y recopilaciones.
Este cuarteto, que viene editando material desde God Has Failed de 2000, estaba originalmente conformado por Phil Paul Rissettio en bateria, Christ Postl en bajo, Karlheinz Wallner en guitarras y Yogi Lang en teclados y voz, las iniciales de los apellidos de estos cuatro dan nombre al grupo.
El sonido histórico de RPWL es un Neo-Sinfónico muy refinado, al cual le fueron incorporando con el pasar de los años cosas que también encontramos en los discos de Frost, Kino y de Spock’s Beard post partida de Neal Morse. El disco The World Through My Eyes de 2005 es reflejo de esto ultimo.
Para este reciente lanzamiento además sumaron sonidos más actuales de bandas como Riverside y Porcupine Tree, intercalados con otros momentos más livianos cercanos a Oasis.
La voz de Lang, el cual paralelamente es líder del excelente grupo/proyecto Blind Ego, tiene un timbre muy cercano al ex Genesis Ray Wilson, el cual es amigo de la banda y aporto la voz en un tema del aclamado The World Through My Eyes.
En esta nueva experiencia de RPWL vuelve oficialmente Christian Postl, el bajista original, y la P que da parte del nombre al grupo, en reemplazo de Stephan Ebner, quien se había hecho cargo del bajo en su anterior disco.
Diez temas componen esta obra, los que le dan una duración de aproximadamente 67 minutos.
El disco arranca con "Silenced", un típico tema onda Frost, Neo-Sinfónico moderno, pesado y con muchos cambios de ritmo; le sigue "Where Can I Go", el cual parece extraído de algún disco de Oasis y por extensión de alguno de Los Beatles de la epoca ’67-‘69. Posteriormente tenemos "Masters Of War" (cover del clasico de Bob Dylan), un oscuro tema que va creciendo en intensidad y que nos recuerda mucho a "On the Turning Away" y "Dogs of War" de Floyd del disco A Momentary Lapse of Reason.
La experimentación y sonidos cercanos a Porcupine Tree los encontramos en "Watch Myself", el cual empieza muy lento y después se va desarrollando con ligeros toquecitos de Post-Rock y también en "River", un tema que parece más de Marillion o Sylvan que del propio RPWL.
En "Stranger" encontramos el tema más pesado y con más cambios de ritmo, un excelente Neo-Sinfónico moderno con grandes momentos, sobre todo de guitarras y una estupenda base de bajo y batería.
El disco cierra con "Turn Back The Clock", una suave composicion con unos excelentes teclados onda Spock’s Beard promediando el mismo, culminando con una emotiva guitarra marillionesca.
Sin duda este nuevo trabajo de RPWL, y jugando con el nombre del disco, es una excelente experiencia llena de matices dados por una banda que no se conforma con un sonido establecido, corriendo el riesgo de estancarse y caer en la monotonía, sino todo lo contrario, busca experimentar con nuevos horizontes y siempre esta atenta a como suena la vanguardia del progresivo. 

Gustavo Vranich

Link: www.rpwl.net

 

Después del brillante CD Sola Scriptura, editado el año pasado y además, por cierto, la gran discografía que antecede a este compositor, tanto como con Spock´s Beard o en su carrera fuera de la banda, no se le puede pedir peras al olmo como se dice comúnmente ¿no?
Pero sin embargo el Sr. Morse, Neal, reaparece con una nueva placa en estudio titulada Lifeline y es una nueva joya para todos nosotros y para el rock progresivo en general.
Todo su talento está volcado en esta obra fenomenal, lógicamente acompañado por Mike Portnoy en batería y percusión, Randy George en bajo y varios invitados entre los que se encuentran Carl Groves (Salem Hill), entre otros.
En esta producción encontraremos temas más cortos que lo que nos tenía acostumbrados últimamente Neal, y me refiero a nivel progresivo. Aunque desde el comienzo hay una buena cantidad de minutos para disfrutar y es “Lifeline”, de características espectaculares, gran dinamismo a lo largo de los 13 minutos de duración, comenzando en forma muy tranquila solo con el piano de Morse, para luego cargar la banda toda con gran energía y complejidad, como en los mejores tiempos de Spock´s Beard y pasajes a lo Transatlantic. Una muy buena apertura, bien clásica, con coros grandiosos (Carl Groves) para disfrutar ampliamente.
Entre los temas más cortos y que coinciden con los más relajados escritos por el artista, encontramos “The Way Home”, un hermoso tema acústico, melodioso e intimista y bellos arreglos de cuerda a cargo de otro invitado: Jonathan Willis.
La misma pasión intimista se reitera en los espirituosos “Gold's Love” y “Children of the Chosen” simples pero armoniosos, delicados y con algun aire mas folk el segundo, con un admirable solo de guitarra acústica.
Los pasajes de mayor eclecticismo se notan en “Leviathan”, un tema intenso, cargado de energía, guitarras fuertes y la aparición de otro convidado a participar en la obra: Jim Hoke en saxo, que le aporta un toque distintivo al tema. También es de notar arreglos casi guturales de monstruos marinos que aparecen en medio de un torbellino musical. Un tema super denso pero realmente muy bueno.
La perla del disco es sin dudas la épica e infaltable suite de casi 30 minutos “So Many Roads” subdividida en tres partes: So Many Roads, Star For A Day y The Humdrum Life, donde Neal recorre su vida y explica los caminos que ha tenido que tomar para llegar a su actual bienestar. Desde ya, momentos de gran brillo musical se desarrollan a lo largo de tantos minutos y claramente están diferenciadas las partes que componen la suite, con excelentes climas de saxo en la segunda y las expresiones vocales aumentan mas la delicadeza y aquí asoman mas invitados: Ivory Leonard y Danielle Spencer en coros, además claro está, de Groves y Morse. Los cambios y el virtuosismo son incesantes. Y qué bien se conocen Morse-Portnoy y George, con ajustados solos de guitarras y una estupenda sesión de bajo. Todo esto a partir de los 13 minutos aproximadamente, para ir desenvolviéndose lentamente pero con paso firme hacia las partes mas agudas. Un verdadero deleite para los oídos exigentes. Pero aquí no queda la cosa, hay más todavía, la clausura del extenso track se hace más climática, pero con la misma intensidad que provoca escuchar esta fabulosa y enorme pieza.
El disco culmina con “Fly High” una balada clásica y abrumadoramente esperanzadora, que es como una continuación de la suite "So Many Road", en la que encontraremos las partes All The Way To The Grave, The Eyes Of The Savior y So Many Roads Reprise, y donde vivirán uno de los mas hermosos y sentidos solos de guitarra de la obra en función del último músico invitado: Paul Bielatowicz.
Resumiendo: Lifeline es un sincero placer, un regocijo para los oídos de los más fieles seguidores de uno de los más espectaculares músicos de la historia del rock progresivo.

Daniel Perez

Link:www.nealmorse.com

Hace dos años al oir nombrar a The Pineapple Thief a uno sólo se le venia a la mente la imagen de una banda con un par de discos y nada más.
La cosa cambio luego de la edición en 2007 de What We Have Sown, un disco que recibió excelentes críticas y que depositó a este quinteto inglés, liderado por su cantante y guitarrista Bruce Soord, a los primeros planos del progresivo actual. The Pineapple Thief es una banda que ya hace nueve años que editó su primer trabajo discográfico; la luchó bien de abajo y de a poco se fue haciendo conocida dentro del mundo progresivo.
Tightly Unwound es su octavo trabajo en estudio y el encargado de la nada sencilla tarea de suceder a What We Have Sown, su gran álbum editado el año pasado. Las composiciones de su disco reciente son más directas, si se quiere más potentes y van más al grano si las comparamos con su anterior obra.
El sonido de este quinteto inglés está claramente influenciado por dos de las bandas de Steve Wilson, me refiero a Porcupine Tree y a Blackfield y le suma la parte lúgubre y melancólica del Marillion actual y de Sylvan.
Tightly Unwound tiene una duración de 60 minutos representados en nueve temas, siete de los cuales van entre los cuatro y los seis minutos y dos sobrepasan los diez.
El disco se va desandando entre temas predominantemente potentes y otros más tranquilos e intimistas. Entre los primeros encontramos a "Shot First", "Sinners", "My Bleeding Hand" y a "Tightly Wound", mientras que en el segundo grupo podemos poner a "The Sorry State" y a "My Debt to You", el cual se encarga de abrir el disco.
"Different World" es el más tranquilo de los dos temas más largos con un comienzo con guitarra acústica que recuerda a esos bellísimos primeros trabajos de Anthony Phillips; realmente derrocha emotividad y buen gusto. El otro tema largo es "Too Much to Loose" donde, durante sus quince minutos, los muchachos de The Pineapple Thief nos muestran el grado de madurez que están experimentando. Un tema que no tiene desperdicio, con un comienzo muy suave con reminiscencias floydianas que dan paso a un desarrollo lleno de cambios de ritmos, momentos lúgubres, cercanías al post-rock, densos clímax y por ultimo un final muy potente, absolutamente uno de los mejores temas compuestos por esta banda.
Una de las claves de la evolución de este quinteto es que en estos dos últimos discos se mantuvo la misma formación. La estabilidad en cuanto a los miembros de la banda fue algo clave para la concreción de esta gran obra, cosa que antes no pasaba en esta agrupación.
Sin duda The Pineapple Thief con los dos últimos trabajos en estudio se están ubicando en la vanguardia del progresivo actual con dos excelentes discos que hacen que su nombre suene cada vez con mayor frecuencia a la hora de citar a las mejores bandas de la actualidad y no pase desapercibido como años atrás.

Gustavo Vranich

Link: www.kscopemusic.com

 

En primera instancia, no quisiera caer en frases grandilocuentes, ni en lugares comunes, cuando exprese a continuación el comentario de este primer trabajo oficial como solista de Steven Wilson. Por otra parte, sé que no es fácil esta tarea, ya que existen ciertos aspectos de su trayectoria que no pueden obviarse, tales como su talento, no sólo musical sino la gran capacidad para incorporar distintos estilos (rock progresivo, art- rock, ambient, etc.) y unirlos, complementarlos, en fin, como formar una red y permitir que lo mejor de cada corriente surja y se convierta en un “producto” donde todo tiene importancia, no dejando nada al azar, a pesar de que en ciertos momentos la “supuesta” improvisación nos confunda y a la vez nos sorprenda y conmueva. Toda esta breve introducción para ingresar de lleno a lo que a mi me pareció Insurgentes, un álbum doble, el primero figurando como original o principal, que consta de 10 temas, y el bonus disc, con 5 tracks, de los cuales el último es un tema escondido o “hidden track”, costumbre que se viene repitiendo en varias bandas –r¿ecuerdan Happiness is the road de Marillion?-.
Bien, otro detalle a destacar, y ya voy con la crítica, es la cantidad y calidad de los músivos que acompañan a Wilson en este proyecto, desde el mítico Tony Levin en bajo, pasando por Jordan Rudess -el excelente tecladista de Dream Theater y compañero de Levin en Liquid Tension-, y siguiendo con Gavin Harrison, baterista en Porcupine (...la lista es larga).
Ya entrando en materia, comenzando con su “original album”, nos encontramos con su 1er. track “Harmony Korine” (5:08) que se inicia con la guitarra de Wilson, todo en un tono apacible y suave, para luego continuar con mucha fuerza. Este tema es de neto corte porcupiniano. Un buen comienzo.
El 2do. corte “Abandoner” (4:48) está lleno de efectos, samples y sonidos de alta vibración. El 3er. track “Salvaging” (8:17) es el segundo tema de más duración y tiene un comienzo de bajo bien floydiano de “Shine on you...” con tonos dark pero bien profundos y marcados; luego ingresamos a un clima muy armónico y agradable, casi orquestal, que nos adentra (si cerramos nuestros ojos) en un clima de sosiego, como en un claro de bosque imaginario, para, finalmente, ingresar en una vorágine de sonidos distorsionados.
“Veneno para las Hadas” (5:57), su 4to. track, es intimista y tiene una riqueza de sonidos, especialmente el coro, que nuestros oídos lo agradecen; y una letra muy sugerente haciendo referencia –es mi sensación- a que debemos, después de haber experimentado cosas en nuestras vidas, “despertarnos” y vivir el hoy, valorando que respiramos y no creer en hadas que nos ilusionen (veneno para ellas).
El 5to. tema: “No Twilight Within the Courts of the Sun” (8:37), el corte más extenso del álbum, tiene una base crimsoniana (que me recuerda a Red), apoyado por la participación del legendario Levin. Mike Outram hace lo suyo con su guitarra y Jordan Rudess con su piano. Sustentado con una base de lineamientos inspirados en la banda épica de Fripp, realmente estamos ante uno de los mejores logros de este trabajo, resultando casi un homenaje a King Crimson, y bien merecido por cierto, viniendo de otro genio como Wilson, que ha aplicado en varias oportunidades sus riffs y los particulares soundscapes.
En su 6to. track: “Significant Other” (4:31), SW nos da otra gragea de Porcupine, quizás con un estilo muy similar a Lightbulb Sun (uno de mis preferidos), muy melódico, pero con la fuerza y contundencia de la banda, finalizando con unos sonidos de xilofón y fondo de vinilo gastado, bien “vintage”.
“Only Child” (4:24), su 6to. corte, resulta ser una correcta y aceptable canción con un sólido y potente riff con apoyo del piano cuyos acordes se van repitiendo.
El siguiente tema, “Twilight Coda” (3:25), es instrumental, con sonidos de piano y guitarra, rodeado de efectos sónicos de fondo que se van sumando y finaliza con un toque de piano y ecos.
El 9no. track, “Get All You Deserve” (6:17) tiene un inicio con piano suave y acompasado, acompañado de la voz de SW de tono melancólico-bucólico, que nos relata sobre: “... tomar todo lo que nos merecemos en este mundo”. Al final nos muestra su música un mundo caótico y destructivo. Es sin duda una dura crítica de nuestro proceder en el único y maltratado hogar en común que compartimos.
El 10ª y último corte de este 1er. CD, llamado “Insurgentes” (3:55), a mi juicio, una canción simple, con alguna reminiscencia Coldplay, es una pieza realmente profunda, de clima intimista y de final abierto. Una buena composición y una letra de tono crítico e insurrecto hacia la Madre Santa que “traicionó sus ideales o pensamientos y que está llena de plegarias vacías”.
Continuando con el Bonus Disc, su 1er. track “Port Rubicon” (4:24), comienza con un relato en español sobre la muerte de un niño y luego de un breve silencio, de pronto nos inunda de un sonido ensordecedor y caótico, con fuerte percusión, para después escuchar unos acordes de guitarra, sonidos de vientos y una voz pálida y con cierto lamento, finalizando con el sonido de caos ya mencionado.
El 2do. tema “Puncture Wound” (4:18), es una composición con ritmo marcado con la voz de Wilson bien Porcupine. El 3er. track “Collecting Space” (5:10) es una canción instrumental, de buen ritmo y cadencia, con el bajo de Michiyo Yagi bien sonoro y los acordes de guitarra del líder de PT marcando la melodía y las variaciones a las que nos tiene acostumbrado.
“Insurgentes” (3:55), es el 4to. corte que nos ofrece otra versión del tema homónimo al álbum, un poco menos trabajada que la anterior, sonando como un ensayo de la misma, pero más desafiante y con la misma frescura.
Finalmente, llegamos al último tema de este 2do. CD: “Forgiveness” (4:47), que es el hidden track, y que se hace esperar después de poco más de un minuto de silencio, que comienza con una percusión marcada, alternado con pequeños riffs de guitarra al estilo de Andy Summers en "Walking on the Moon", y que va in-crescendo en potencia.
Para culminar con este comentario de este nuevo trabajo de Steven Wilson, como dije al principio del mismo, al no querer caer en senderos ya transitados por otros, simplemente diré que este álbum me ha dejado una muy buena impresión por varias razones, una de las cuales es la multiplicidad de estilos musicales integrados, la gran categoría de todos sus músicos y la libertad que tuvo SW en crear este nuevo proyecto, sin ataduras ni prejuicios, con un gran sentido de eclecticismo y fiel a no querer etiquetar la música que le gusta crear y que nosotros disfrutamos con gran pasión.

Gustavo Panetta

Link: http://www.insurgentes.org/